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El conocido impacto de los RUV en la piel humana, y la "evolución silenciosa" de las manifestaciones crónicas del mismo, permiten afirmar que es justificable aplicar medidas de protección eficaces en sujetos sanos y aún más en menores de edad. Con los niveles actuales de radiación, se estima que entre los 0 y 18 años, una persona ha recibido la dosis de radiación solar que debió recibir en toda su vida.

El Sol no sólo daña estructuras celulares de diversos tejidos expuestos, sino además afecta la respuesta inmune entre otras, lo que expone al paciente a padecer de enfermedades secundarias a la fotoexposición.

DAÑO AGUDO



1- Quemadura (Eritema) del Sol: Afección común que resulta de una sola ó unas pocas exposiciones consecutivas excesivas a la luz solar. La severidad de la quemadura del sol varía con el grado de exposición, la hora del día, la estación, la latitud y el tipo de piel. Las personas rubias, pelirrojas y otras con tez clara son más susceptibles que las morenas. Las razas asiáticas tienden a sufrir quemaduras de sol, mientras las pieles oscuras son más resistentes. Como regla general, cuanto más oscura la piel, mayor la resistencia a los efectos lesivos del sol.

 

 

2- Fotosensibilidad medicamentosa: La fotosensibilidad medicamentosa es causada por la administración tópica ó sistémica de una droga y la consecutiva exposición a la luz solar, dando como resultado una reacción fotoalérgica ó fototóxica. La reacciones fototóxicas son más comunes y aparecen dentro de las seis horas después de la exposición. Las reacciones fotoalérgicas aparecen a la segunda exposición u otras posteriores.

 

 

3- Fitofotodermatitis: La fitofotodermatitis es producida por exposición a la luz solar después del contacto con las plantas, especialmente los pastos de la praderas, o derivados de plantas presentes en los cosméticos. Afecta igualmente a ambos sexos y a todas las razas. Las erupciones pueden ser de naturaleza ocupacional, como las que ocurren en los trabajadores que procesan zanahorias o en los que separan apio afectado.

DAÑO CRÓNICO

La reacción crónica más común a la exposición excesiva a la luz solar es el envejecimiento prematuro de la piel, caracterizado por cambios atróficos, arrugas, placas amarillentas y disturbios pigmentarios. Otros cambios más serios son las lesiones premalignas y malignas, incluyendo queratosis solares, carcinomas basocelular o espinocelular y melanoma. Estos cambios son más frecuentes en individuos de piel clara y menos frecuentes en los que tienen piel muy pigmentada. Entre las más frecuentes están las lesiones premalignas y malignas.

Lesiones premalignas

1- Envejecimiento prematuro: También conocida clínicamente como elastosis solar, es una reacción crónica a la exposición prolongada a la luz del sol, manifestada por envejecimiento prematuro de la piel y varios cambios cutáneos. La incidencia de elastosis solar es más elevada en climas soleados y generalmente aparece después de los 40 años de edad. Es más evidente en personas de piel clara, pero la pigmentación oscura de la piel ofrece solamente protección parcial contra los efectos lesivos de la exposición excesiva a la luz del sol. La afección es más común en hombres que en mujeres, especialmente en trabajadores de campo, pescadores y otros sujetos con ocupaciones al aire libre. Tiene fenómenos propios y clínicos que permiten diferenciarlo del envejecimiento fisiológico.

2- Manchas: Son el resultado del depósito del pigmento "melanina" a distintos niveles de profundidad de la piel, provocando una afección cutánea denominada “melasmas”. Estas son muy frecuentes en la gente mayor que ha acumulado altas y frecuentes dosis de SOL por exposición sin protección o en personas jóvenes que se somete a baños de sol o cámaras de bronceado, así como en quienes practican deportes o actividades laborales al aire libre. Tienen un aspecto más irregular o más grande que las pecas o efélides.
a- Pecas: Las pecas o efélides son una condición de pigmentación de ciertos tipos de piel. Las personas de piel, ojos y pelo claros, suelen ser propensas a ellas y se intensifican con la exposición al sol. Las pecas deben ser observadas periódicamente, y aunque los tratamientos las controlan y las ponen casi imperceptibles, no se eliminan totalmente. Lo recomendable es usar protector solar adecuado con amplia cobertura UVA y fotoestable, y evitar la exposición al sol sin protección, ya que éste las intensifica y las vuelve más oscuras.
b- Cloasma o Melasma: El Cloasma ó Melasma son manchas de color claro. Se producen por una alteración hormonal durante el embarazo, ingesta de anticonceptivos o terapias de reemplazo hormonal. Aparece generalmente en la cara (frente y mejillas). La exposición al sol predispone su aparición, de ahí la importancia dde usar fotoprotección más segura en períodos como los expuestos.

3- Quelitis actínicas: La queilitis actínica es una repuesta inflamatoria de los labios, generalmente del inferior, a la exposición crónica a la luz solar. Es más común en regiones tropicales y subtropicales, en donde la radiación solar es intensa. Esta dermatosis se observa más frecuentemente en hombres que se dedican a deportes o tienen ocupaciones que los mantienen al aire libre, como es el caso de los trabajadores del campo, pescadores, mineros, policías y marineros. Por ello la importancia del uso de fotoprotectores labiales de alto desempeño. Esta afección puede derivar en un cáncer de piel.

 

 

4- Queratosis actínicas: La queratosis solar es una lesión premaligna localizada, que resulta de los efectos acumulativos de la exposición a la luz solar. Las lesiones se producen en áreas expuestas sin protección, y con mayor frecuencia en personas mayores de 60 años, aunque también en personas más jóvenes en climas soleados. Los individuos de tez clara, que se queman fácilmente por el sol y que se exponen excesivamente a la luz solar, son especialmente susceptibles. Las queratosis raramente aparecen, o las lesiones ocurren mucho más tarde en personas de raza negra y asiática, debido a su mayor protección melanínica. Las lesiones también pueden ocurrir en personas expuestas a productos de brea de hulla y alquitrán o al calor radiante o a la radiación ionizante. Las queratosis solares son lesiones premalignas.

 

Lesiones malignas

Entre las lesiones malignas más frecuentes están los Carcinomas, que según el sitio de expresión pueden ser Basocelular o Espinocelular, los que a menudo tiene como antesala las lesiones de carácter premalignas descritas arriba.

1- Carcinoma basocelular: Este es un tumor local maligno, de crecimiento lento. La mayoría de los pacientes son de edad madura o ancianos. Los hombres son afectados más frecuentemente que las mujeres y es más común en individuos de piel clara, que viven en climas soleados, especialmente si sus ocupaciones se desarrollan al aire libre, tal como los trabajadores del campo, minas de tajo abierto, entre otras actividades (policías, albañiles, etc.). La incidencia disminuye con el aumento de la pigmentación; es rara en las razas asiáticas y muy rara en los negros africanos. Tres cuartos de los carcinomas basocelulares aparecen en la cabeza y cuello; el resto puede encontrarse en cualquier parte del cuerpo.

 

2- Carcinoma espinocelular: Este es un tumor maligno, que se da principalmente en ancianos. Es más común en individuos de piel clara, que viven en climas soleados, especialmente si sus ocupaciones se desarrollan al aire libre, tal como los trabajadores del campo minas de tajo abierto, entre otras actividades (policías, albañiles, etc.). Es un cáncer extremadamente peligroso que se presenta en zonas expuestas o previamente alteradas por traumatismos o quemaduras solares. Es una lesión que se degenera, es destructiva, desfigurante y causa metástasis.

 

3- Melanoma maligno: Es un tumor cancerígeno derivado de un tipo de células, los melanocitos. Es una neoplasia poco frecuente, aunque su incidencia se ha incrementado en las últimas dos décadas. Suele aparecer entre los 40 y 70 años. Es más frecuente entre los individuos de raza blanca y, en especial, entre los de pelo rubio y ojos azules. Entre los factores etiológicos destacan: a) factores genéticos (melanoma familiar, b) factores ambientales (la luz solar principalmente), c) factores inmunológicos. En el 60% de los casos asienta sobre un nuevo preexistente (lunar extraño), y adopta 4 formas de presentación:

 

•Melanoma superficial
•Melanoma nodular
•Lentigo maligno
•Melanoma acral.